viernes 27 de noviembre de 2009

Bloque institucional

Metí "bloque institucional" en Google y me salió esto.

Por fin acabé los cursos de la oposición, los cursos de acceso que nos obligaban; microinformática, prevención de riesgos (con todos los movimientos coreográficos de la ergonomía) y el bloque institucional, a priori el más absurdo y peñazo, que fue ayer.

A posteriori me reafirmo en que carece por completo de sentido que en la oposición nos exijan acreditar conocimiento sobre Estatuto, Norma Foral, Concierto, etc... y nos den luego un curso sobre lo mismo. Que no, no hablo de profundizar, hablo de un curso sobre lo mismo. ¡Qué bien nos habría venido este curso antes de la oposición!

Por suerte el ponente era bastante bueno, y logró que una chapa de 4 horas sobre tan árido tema fuera lo menos pesada posible, y eso es complicado, y tuvo además el mérito de que la parte sobre antecedentes históricos fuera incluso interesante, y con el mérito de ser capaz de hablar de Constitución, Estatuto, Fueros, Historia Política de Bizkaia, y por extensión de Euskadi, sin caer en posiciones políticas de uno u otro signo, siendo bastante ecléctico y objetivo, algo difícil y meritorio, digno de aplauso.

Pero lo importante, que ya se acabaron los cursos de marras.

jueves 26 de noviembre de 2009

The Box

¿Esto mata gente y encima te regalan dinero? Tiene que haber letra pequeña, fijo.

Premisa apasionante, película fallida.

El trailer nos vende The Box como un dilema: un matrimonio recibe un inesperado regalo, una caja con un botón rojo y una condición. Si pulsan el botón alguien a quien no conocen morirá, pero a cambio recibirán un millón de dólares libre de impuestos.

Suena bien, ¿verdad? Pues la película se carga esa u otras premisas. Uno podría pensar que va sobre decisiones difíciles, sobre las consecuencias de una decisión tomada a la ligera, del dilema moral... agua.

Con destripe del argumento voy a contar un poco más. El planteamiento, como ya he dicho, el matrimonio que recibe la caja, cuyo botón puede darles dinero y llevar muerte a un desconocido. Podría ser cualquiera, incluso alguien malvado, y ese dinero les vendría muy bien. Y empieza hábilmente haciendo que los personajes necesiten la pasta, pero sin ahondar demasiado, y sin dotarlos de excesiva profundidad. Un malo con unos efectos especiales para la cara un tanto cutres, y bueno, cuando el espectador piensa que toda la película va a ser caja arriba, caja abajo, que si dan al botón que si no, pues le dan más por darle que por otra cosa.

Y entonces empieza el festival de despropósitos y escenas gratuítas, llegando al climax con la escena de la biblioteca, que es paradójicamente y al mismo tiempo, la mejor escena de la película pero tramposa e innecesaria.

Dan ganas de levantarse y marcharse cuando explican el origen y poderes de la caja y su misterioso donante (le cayó un rayo encima, le poseyó un alienígena, obtuvo poderes y quiere juzgar a la raza humana) que, bueno, no suena tan mal, pero al finmal esto hace aguas, ya que vemos que el libre albedrío brilla por su ausencia, y que el dilema moral no existe, pecando de un completo determinismo que estropea el conjunto. Bueno, y que siempre es Pandora la que abre la caja, Eva la que prueba la manzana y la esposa la que pulsa el botoncito. Ellas. Muy constructivo el mensaje, vamos... ¬¬

En fin, y para quien lo entienda, "no son zombis, son empleados".

Podía haber sido una gran película, pero se queda a medio camino, pareciendo más una mala partida de rol, como se plasma en la siguiente escena, que quien haya visto la película sabrá ubicar:

-CÍCLOPE: Master, uso mi trasfondo "contactos" para hablar con mi suegro, que es policía, e investigar la matrícula del señor feo.
-MASTER: Vale, ves que en la mesa de tu suegro hay varias carpetas, y una de ellas te llama la atención.
-CÍCLOPE: Tiro percepción, la saco. ¿Qué pone?
-MASTER: Algo de un asesinato.
-CÍCLOPE: Seguro que tiene que ver con la trama, le digo a mi suegro que me lleve al lugar del crimen. Tiro elocuencia... ¡crítico!
-MASTER: Vale, te lleva al escenario del crimen, tira investigar.
-CÍCLOPE: La saco, ¿qué veo?
-MASTER: Ves un libro en una esquina, con unos números.
-CÍCLOPE: Ah, pues lo cojo, y en un descuido de los policías me lo meto en el bolsillo. Y como tengo un porcentaje elevado en "Buscar libros" me voy a la biblioteca y busco esos números.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Remo indoor

La maquinita de marras.

Más recuerda a esto.

Cuando se va al gimnasio hay que probar cosas nuevas, y como después del Body Express suelo complementar con algo de cardio, esta vez he optado por, en lugar de andar, pedalear o esquiar, fijar mis ojos en la máquina de hacer traineras, más o menos como la que se ve en la primera foto.

Me acerco, pregunto a la instructora cómo funciona, me explica cómo va, y me pongo a ello. Parece sencillo.

Grave error. Monto y empiezo a remar. Al principio no cuesta mucho esfuerzo, remada por aquí, remada por allá, boga, boga, boga... pero poco a poco, las gotas de sudor empiezan a caer por la frente, las piernas comienzana perder fuerza, los brazos flojean y el corazón empieza a multiplicar sus revoluciones. Creo que me he enamorado de esta máquina.

Pero no, no es amor. Ni siquiera es una obsesión, es una sofisticada máquina de tortura que hace que cada minuto en ella sea una gesta, pero como encima te pone ese estúpido contador de potencia, te hiere en el orgullo y no puedes parar. Los cojones, no vas a poder parar. Cada poco los pulmones reclaman su parcela para recuperar el resuello, y los propios jadeos impiden escuchar los incesantes latidos. Las pausas para respirar se van haciendo más frecuentes, y hasta llegan a durar más que las propias tandas de remar.

Haciendo acopio de las pocas fuerzas que me deja, me levanto y me tambaleo hacia la ducha. La máquina me mira triunfal, pero debe saber que habrá una revancha, y que volveré.

Lo que no tengo muy claro es si volvré en son de paz, o con un hacha.

martes 24 de noviembre de 2009

2012

¿Quién necesita armadura cuando tiene una niña que grita?

Aviso a navegantes: en esta entrada pienso destripar de forma inmisericorde el "argumento" de esta película, y para empezar fuerte voy a hacer el spoiler gordo, que la cuenta enterita: es de Roland Emmerich.

Dicho eso creo que ya he contado todo sobre esta catastrófica película de catástrofes, que bien podría recibir el calificativo de comedia, ya que en muchas de las escenas de la película, simple y llanamente da risa (que nadie se alarme, es exactamente lo que yo esperaba de ella) Lo que no tengo muy claro es qué trauma tiene este director con el mundo, que cada vez que hace una película lo rompe.

Si en Independence Day eran alienígenas bajo entorno Windows, y en El día de mañana unos grajos volando bajo (con un frío del carajo) en esta ocasión es la profecía maya de que una conjunción planetaria provocará un movimiento de placas tectónicas y una horda de neutrinos bailando la conga lo que mandará a la humanidad a freír espárragos.

El protagonista aquí es el invulnerable John Cusack, que como se ha leído todos los manuales de supervivencia en películas de desastres hace el combo de artista semiacabado, divorciado y con dos hijos, usando la fórmula que tan buenos resultados diera a Tom Cruise en La guerra de los mundos de hijo adolescente insoportable con el que choca y niña repelente. Además, el rollito de "que si volvemos que si no" que inevitablemente tiene con su ex-mujer, le da todas las papeletas para subsistir. Además, para terminar de romper la baraja, hace que la carta de "muerte heróica" se la gaste el novio de su ex-mujer, así que se sdalva seguro. La sensación de invulnerabilidad que rodea al personaje supera a James Bond, Indiana Jones y Chuck Norris juntos.

El otro protagonista es el geólogo negro, que descubre de qué va el tema, se hace amiguito de Obama, y es otro de los que se salvan, y para relacionar ambas historias, es fan de las novelas de Cusack. Y como muestra de lo imprevisible que es la película, se acaba liando con la hija del presidente.

Otros personajes de interés son Karpov, el mafioso ruso con dos hijos gemelos mediolelos, su novia, una versión rusa de Paris Hilton y su chófer-guardaespaldas-sicario-piloto-guaperas, teniendo Karpov la clave para sobrevivir.

Resulta que Cusack se encuentra en Yellowstone con un fumado conspiranoico (Woody Harrelson), que le da las claves para sobrevivir, y tras la parte telecomedia en la que la familia feliz; Cusack, su ex-mujer, su novio (el de la ex-mujer, no el de Cusack) y los hijos se las ve y se las desea en su avioneta (donde nos demuestran que una clase es suficiente para todo tipo de proezas aéreas) para huir de la muerte a cada instante, van a las Vegas, a buscar a Karpov, que es el jefe de Cusack, y tiene un avión. ¿Por qué? Porque tienen que ir a China, donde según las indicaciones del fumeta hay naves para salvar lo salvable de la humanidad.

En Las Vegas, y nuevamente in extremis, consiguen salir por alas, dejandose medio avión en el intento, y cuando van a amerizar en la costa de China (todo el mundo sabe que "China" es un sitio pequeñito) acaban en Nepal, donde casualmente se topan con los soldados que les pueden llevar a las naves (qué pequeño es el mundo) y donde el malo les "traiciona". (Y digo yo, él tenía pasaje para él y sus hijos, y a los demás no les iban a dejar entrar, ¿qué culpa tiene él?)

Y como no tienen billete, el party protagonista, a los que ahora se han unido la Paris Hilton rusa y unos nepalíes que pasaban por ahí<, movidos por su instinto de supervivencia, deciden colarse en la nave, poniendo en peligro a toda la humanidad que queda. Mientras tanto, desde dentro de la nave, no pueden cerrar, porque unos gilipollas que se han colado obturan la salida, así que podrían morir todos solo porque la Parishiltonova se quedó a esperar a su lindo perrito (por tanto, tiene la muerte que se merece) La lían parda, y están a punto de erradicar a la humanidad, pero se salvan in extremis, que para algo Cusack emana aura de invulnerabilidad, y todos los supervivientes (millonarios en su mayoría) deciden aclamar a la panda de subnormales que casi les cuesta la vida (supongo que para poder lincharlos ellos)

Año y pico después, todos son felices, y se van a vivir a África, que es de lo poco que no se ha inundado. Ya me explicarán de qué viven, eso sí.

En definitiva, 2012 es lo que promete: un truño con grandes y vistosos efectos especiales, con clichés a toneladas, personajes insulsos y escenas más hilarantes que dramáticas, y que por supuesto hay que ver con el cerebro apagado. ¿No debería darles una hipotermia al bucear en agua helada? Pase que sea de noche en todas las partes del mundo a la vez. Pero, ¿cómo es que el Everest está al lado de la costa china? Lo de que Obama se sacrifique por el bien de su pueblo, me lo podría llegar a creer, pero que lo haga Berlusconi... ¿Alguien se cree que Berlusconi se iría al Vaticano y no de putas?

lunes 23 de noviembre de 2009

Precocidad extrema

La prueba documental

Hallábame yo grabando expedientes, cuando me topé con una modificación de Renta Básica, en la que el matrimonio compuesto por Luis Alberto y Cristina Rosalía, beneficiarios de la renta básica, nos comunicaba la feliz noticia del nacimiento de una pequeñuela que traería alegrías y parabienes a su familia (y el incremento de ingresos debido al aumento en el número de miembros de la Unidad Familiar, que todo hay que decirlo)

Pero claro, veo en la documentación aportada, en el libro de familia, que Don Luis Alberto es ciertamente joven, que tiene poco más de 5 meses, al haber venido a este mundo el 14 de junio de 2009. Y bueno, puedo pasar por alto el hecho de que no tenga los preceptivos 23 años que la norma exige para poder ser titular de un expediente de Renta Básica, pero hay detalles que no me termino de explicar.

Cierto es que podría pensar que es una errata, y que Luis Alberto sea algo más longevo que lo que el libro de familia pretende, pero eso supondría tachar de negligente al sin duda diligente funcionario que cumplimentó el documento, y estaría feo, por lo que he de presuponer que los datos ahí reseñados son correctos.

Así pues, partiendo de esa base me sorprende la precocidad de los chavales de hoy en día. 5 meses y ya padre. Los hay que se casan de penalty, pero lo de este chico es ya nacer de penalty. Porque si la hija le nació en octubre, hablamos de que la concepción debió de ser allá por enero, 4 meses antes de que naciera el padre. ¿Y cómo lo hizo para dejar embarazada a su mujer? ¿con un permiso de fin de semana?

Se me ocurre también que el pequeño Luis Alberto solo sea el padre putativo, y que harta de espera a que naciera, Cristina Rosalía buscó cariño en brazos de otro, lo que sería cruel para Luis Alberto: nacer ya cornudo. Y en todo caso, a Cristina Rosalía ya le vale. Que le gusten jovencitos lo entiendo, pero esto ya... esto es pasarse.

En fin, dicen que los niños vienen con un pan debajo del brazo. Éste vino directamente con un hijo debajo del brazo. Y sí, podríamos pensar que es una errata, y que como dice el padrón, Luis Alberto tiene 34 años y no 5 meses. Pero, ¿realmente queremos que la lógica y la verdad nos estropeen una bonita historia? Además, aferrándome a este relato, cada vez que alguien nacido con posterioridad a septiembre de 1978 ose desplantarme, podré decirle aquello de "un respeto, que podría ser tu padre".

domingo 22 de noviembre de 2009

Fin de semana piñero (y otras frikadas)

A por ellos, oé.

Ayer tocaba comilona-asamblea de la Piña Marko Banic, así que nos juntamos casi en pleno en el txoko de Igor, para poner al día los asuntos y homenajearnos con una buena jamada a base de pollo (no podía ser de otra forma) y como es natural, jugar a baloncesto, y como las canastas eran de minibasket, no podía faltar el concurso de mates, en el que utilizamos como balón, además del balón propiamente dicho, lo que se ve en la foto:

Con el pikachu-balón.

A la noche me fui ya a Deusto, donde había unas jornadas de rol en vivo, y donde jugué una de zombis, Base Rainrer, interesante pero de funesto resultado. A su finalización, un intento de salir de fiesta, pero mi cuerpo dijo que bast, y llevar a la espalda la mochila con los bártulos baloncestísticos tampoco ayudaba, así que decidí destinar el dinero del último cubata a un taxi, y poder dormir plácidamente mis diez horitas.

Y el domingo, pues recibir gente en casa y jugar al Dominion hasta la muerte. Supongo que algún día que no se me ocurra de qué hablar en el blog dedicaré una entrada a este juego.

viernes 20 de noviembre de 2009

Matchballs universitarios

Y de cómo sufrí en esta santa casa.

Ayer un cruce fortuito con Mario Valenzuela, quien fuera profesor mío de Economía en la Universidad, vino a mi memoria cierta historia de cómo mi carrera se vio bastante comprometida.

La carrera no era fácil, y había muchos cocos, pero en mi caso no sufrí en demasía Ávilas ni Beobides (de hecho, luzco con honor mi aprobado en primera convocatoria en Derecho Político) pero sí con uno de los huesos duros de segundo curso. Pongo en antecedentes que una erronea decisión me había hecho meterme en el mal llamado "Derecho económico", que no era otra cosa que estudiar Derecho, con unas cuántas asignaturas adicionales metidas con calzador. Y la verdad, pronto me di cuenta de que la Economía no iba conmigo, que lo mío era el Derecho, y una serie de circunstancias, entre las que se inclúía esta asignatura, para mí inaprobable, hicieron que dejara la especialidad, para centrarme en la carrera de Derecho propiamente dicha.

Pero un absurdo planteamiento de las normas universitarias hizo que me viera obligado a coger esta asignatura como optativa. Al pasar a hacer solo Derecho tenía que coger optativas, y mi gozo en un pozo al ver que esta asignatura, "Ampliación de Economía", pasaba a ser optativa, pero que por arte de birlibirloque solo podía optar por coger esa optativa. Además, tenían a bien darme por consumidas las convocatorias anteriores, así que me plantaba con una "optativa" en 5ª convocatoria, y dos intentos para aprobarla, y si no, pues a la calle. Fuera de la carrera.

No había más remedio, e intenté tomarme la asignatura en serio. Pero imposible, aquel manual incunable, ese legajo de tablas arcanas, más parecido a un grimorio lovecraftiano que a un texto de estudio, escrito por algún tipo de profeta enloquecido era superior a mis fuerzas, y cada vez que terminaba una página tenía que vovler al principio, porque no había entendido nada. Todos tenemos nuestras némesis, y la mía era esta asignatura. No había manera.

Lo intenté, doy fe, y los recientes resutlados avalan mis aptitudes como estudiante, pero cuando algo se atraganta, es difícil. Así que llegó el examen, y nuevo suspenso. Tenía pocas opciones, así que decidí apelar al sentido común del profesor.

Le expuse mi situación, que esa asignatura me la habían encasquetado de mala manera, que seguir estudiando Derecho estaba en juego, y que si no me iba a dar ninguna alternativa que me lo dijera ya, que me iba a mi casa y me buscaba la vida, porque ir a septiembre significaba volver a suspender. Se mostró razonable, y conseguimos negociar la opción de reemplazar el examen por un trabajo escrito, en este caso un señor trabajo, de 100 páginas, sobre la Globalización de la Economía y el Estado de Bienestar.

La vida no suele regalar oportunidades como ésta, así que había que aprovechar y no ser tonto, por lo que pasé el verano prácticamente encerrado en la biblioteca de la universidad, documentandome, y el resto del tiempo en casa escribiendo, y el resultado no fue malo, ya que mi nota final fue un 7... y un suspiro de alivio.

Pero no acabaron ahí las consecuencias positivas de ese trabajo, ya que al año siguiente, en la asignatura Economía Internacional, el profesor dio la opción de hacer un trabajo apra subir nota, o incluso de aprobar automáticamente, así que "si cuela, cuela" me dije, y como los trabajos había que hacerlos por parejas, y a un compañero de clase le debía un favor por cierto examen en el que me había dejado "inspirarme" para aprobar (en cristiano, que le copié vilmente) pues acordamos que entregábamos ese trabajo, que él lo actualizaba (para no meter gambas de actualidad) y el tanto nos lo apuntábamos los dos.

Entregamos el trabajo, y cuando fuimos a exponerlo, como mi compañero lo tenía más fresco (yo lo había escrito pero él lo había leído recientemente) el profesor bromeó diciendo que parecía que lo hubiera hecho él y yo solo hubiera puesto el nombre (sacarle de su error y contarle la terrible verdad no parecía lo más sensato, así que mi sentido común silenció a mi orgullo).

Pero lo cierto es que el trabajo le gustó, así que nos dio la siguiente opción: "os doy dos puntos más para el examen, o nos olvidamos del examen y os pongo directamente un 7 a cada uno"... ¡La caja, la caja! Si nos daba dos puntos más en el examen podríamos sacar cualquier nota, incluso un 7, y yo siempre había querido sacar un 7.

Y como ninguno de los dos éramos Peter Griffin, respondimos al unísono "trae pacá ese 7 y que le zurzan al examen" (bueno, probablemente fuimos algo más correctos en el habla).

Por tanto, aquel trabajo no solo salvó mi carrera, sino que obtuvo una calificación de 21 sobre 10. Coló, coló...

jueves 19 de noviembre de 2009

Victoria meridiana contra Alicante (80-58)

Ambientazo en la grada.

Miércoles, 19:30 de la tarde. Un ambiente gélido en el inhóspito BEC, y ambos contendientes empiezan a jugar al mismo ritmo. Nadie quiere meter una canasta, y los errores se suceden en ambos bandos. Habían transcurrido dos minutos y nadie se había atrevido aún a introducir la pelotita en la canasta.

El lamentable juego desplegado y la negativa racha del equipo instalaban el pesimismo en la grada, pero lo cierto es que no había demasiados motivos para la intranquilidad, ya que la diferencia entre ambos equipos es grande. Cierto es que el Alicante venía de endosar 113 puntos al Murcia, pero jugador por jugador, la plantilla del Bizkaia Bilbao Basket es superior (pese a la falta de Warren) y eso se nota. Así que unos minutillos de correcalles precedieron a un recital de Markota, que puso pronto las cosas en su sitio.

El Alicante tampoco hacía grandes méritos para ganar el partido, y se dedicaba a dar muestras de una puntería lamentable (se gastó las canastas en su partido anterior, está claro) y encima ayer, oh milagro, a Moiso le dio por jugar, así que no tuvieron muchas opciones. Y si a eso le sumamos la expulsión por doble técnica de su entrenador, pues poco podían hacer los levantinos.

La parte negativa, como siempre, salir del BEC, con sus atascos y embotellamientos, que empañan y emborronan todo buen sabor que hubiera podido dejar la victoria del equipo. Pabellón frío, maloliente, de mala visibilidad, y lejos de Bilbao. Todo para un balance digno de nuestro primer año ACB.

Y recuperaron la sonrisa.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Curso de RGI

Pues la verdad es que no tiene mucho que ver con esto.

Día interesante en el trabajo, al menos por la parte que no toca al curso de ofimática (aunque es cierto que un par de truquillos de Outlook al menos sí he aprendido) ya que hemos podido disfrutar de una clase en la que un técnico cualificado nos ha estado explicando los entresijos de la Renta Básica (Renta de Garantía de Ingresos para la nueva ley) y todo aquello que siempre quisimos saber y no nos atrevíamos a preguntar.

La verdad es que a título personal me ha sido muy útil, ya que pese a que llevo aquí dos años, había puntos que se me escapaban, y es lo que tiene trabajar en según qué sitios, que vas aprendiendo las cosas a salto de mata, y con la práctica del día a día, y a veces echas en falta una formación de verdad.

Esto realmente no es tanto por negligencia ni por dejadez de nadie, es simplemente que en un entorno laboral en el que el goteo de idas y venidas de gente es constante, es difícil encontrar el momento, y ése ha sido ahora, aprovechando que con la oposición muchos venimos para quedarnos (aunque mi caso era de los que ya estábamos) y aprovechando, pues se ha impartido el curso para todos, explicando y afianzando bien conceptos sobre la Renta Básica, y sobre todo sobre la nueva ley (bueno, que lleva un año), el reglamento que está por salir, y lo que es más importante, los cambios que están por venir y que afectarán a nuestro departamento (como que esto lo acabará llevando Lanbide, y que nosotros pasaremos a llevar cosas nuevas)

La verdad es que bastante provechoso, e incluso ameno. Y tiene su mérito que a las 9 de la mañana algo se haga ameno, la verdad.

martes 17 de noviembre de 2009

Celda 211

Link y Ganondorf, versión contemporánea.

Celda 211 es una película sobre un motín en un centro penitenciario, con el saborcillo autóctono de ambientarse en una cárcel española, y nos cuenta, con el inevitable tópico, cómo el incidente coincide con el primer día de trabajo de Juan, un funcionario de prisiones que se ve envuelto en la refriega y se ve obligado a hacerse pasar por un recluso para poder salvar el pellejo.

La película, a dos pistas, nos muestra por un lado los entresijos del motín, con las relaciones entre los reclusos, acaudillados por el siniestro pero humano Malamadre, más alguien sin nada que perder que alguien necesariamente malvado, y del otro lado, los "buenos", intentando recuperar el control de la situación.

La situación, de por sí tensa, se calienta cuando los presos toman rehenes, y la negociación a vida o muerte, en una apuesta donde las vidas de éstos, y las posibles consecuencias de lo que pueda pasar. El dilema del chantaje, ¿ceder ahora significa dar legitimidad a esto?

También nos habla de la degeneración, y de la transformación que una situación extrema puede inducir en una persona aparentemente normal, cuando se ve desbordada por la tensión y los acontecimientos. Es fácil saber qué sería lo correcto en algunas de las situaciones que vemos, ¿pero es lo correcto lo que realmente haríamos?

Pero la grandeza de la película es que resulta todo bastante creíble, verosímil, y además los personajes no son blancos ni negros, sino grises, y vemos que los "malos" no son tan malos (cuando Malamadre explica sus motivos consigue ganarse al espectador) ni los "buenos" son unos santos, como nos muestra el despreciable Utrilla, interpretado por Resines (aunque queda un poco flojo en este papel), unido a cuestiones dudosas, sobre si determinados fines justifican determinados medios.

Además de no caer en maniqueísmos, destaca que el ritmo de la película es más que adecuado, sin decaer en ningún momento, y mantiene en vilo al espectador, que es perfectamente capaz de creerse a los personajes, de entre los que destaco al ya mencionado Malamadre y al guardia de seguridad Armando (Fernando Soto)

Sin duda un acierto de Daniel Monzón, al que tenía cruzado por "el Corazón del Guerrero", pero que con Celda 211 consigue, sin duda, redimirse.

Mi crítica en Muchocine.net